jueves, 28 de febrero de 2008

Un amigo dijo: “Si (lo que sea) no está en Internet, no existe”. Quiso decir que la existencia, lo que sí existe, lo real, está en la web, en el espacio virtual. Por lo tanto, lo que no esté en la Red, no es real.
En términos caseros, hagamos de cuenta que estoy haciendo una comida y la receta la invento yo, pongamos así: Internet = ahí; Realidad = allá. La fórmula quedaría así expuesta: Si lo que es ahí, es, lo que es allá ya no es. Es decir, lo que es Internet es la existencia, lo que ya no es ahora es la nada.
Durísimo.
La realidad está puesta en otro lado, nos acostumbramos a pasar por sitios, caminar por calles que llevan de una página a otra y nos vamos visitando, nos “hablamos” continuamente, de a muchos a la vez, quizá. Las chicas guapas están ahí, en la pantalla, hermosas pero inalcanzables, ¿pero de qué me preocupo? Yo estoy siendo tan inalcanzable como ellas, y vos también. Pero que guapas que son. La música ya no está en la disquerías (y ya no hay artes de tapas, la materialidad si disuelve pero ese es otro tema), las disquerías eran del afuera, de la realidad, la nueva realidad no tiene disquerías. Este ahí de ahora es genial pero a veces nos tenemos que ir y apagamos la compu… o no, la realidad sigue vigente porque estoy bajando videos y música y que se yo que más. Pero supongamos que la apago y salgo a ese allá que ya no es, y sí, quizá ni nos miramos, claro, si vos y yo somos ahí, allá no somos. Nos pisamos, ni una señal de tránsito respetamos. Y claro, está bien, ¿por qué respetar? ¿Acaso ustedes conciben una nada con semáforos?



Pero vos me decís: le robaron a mi hermano en la calle y le quebraron la pierna, eso es real. Sí, pero es real sólo para vos y por un segundo, aparte me lo comentás por msn. No para mí, acá no hay robos, muertes, ya nadie muere, ¿vieron? Al eso que queda del allá mejor le vamos quitando peso y densidad, sólo sabemos que queda un mal dando vueltas que anda matando y robando, claro, la escoria que queda de lo que fue real. Nosotros los chicos buenos, los rubios, los altos, los atléticos, los bellos, los que sabemos que es bello, los inteligentes, los que manejamos el futuro tenemos otra realidad y es buena, el bien, es donde debemos estar.
Pero lo cierto es que el allá sigue siendo y hay muertes y hay hambre y hay vida y hay amor y hay de todo como siempre. Y eso tiene peso y es el peso con el que caerá esa realidad sobre nuestros hombros, o romperá nuestra puerta al golpearla. Lo real, la existencia está afuera, acá, de este lado de la pantalla. Me gusta besar a una chica, abrazar a un amigo o matar cucarachas. Y eso… eso se da acá, en este acá, el de siempre.

Y relean esto escuchando Black Sabbath. No existe algo superior.


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